ABC, 32 de diciembre de 2005
Al fin se pone a la venta 'Classic Destroyer', un nuevo proyecto musical que surge para dar continuidad a las más sonadas aportaciones que ha tenido la música en los últimos años en nuestro país, y que consiste, básicamente, en destrozar obras clásicas mediante adaptaciones vocales.
El trabajo, grabado en algunos de los mejores reformatorios del país, nació hace unos meses de la idea de Esperanza Aguirre de acercar la música clásica a los delincuentes comunes más jóvenes.
Todos somos ya conscientes de las ventas que alcanzará, por lo que sobran los comentarios sobre el futuro de 'los discos' y de 'la música'. Pero si pensaba, al menos, que los beneficios derivados de su venta irían destinados a algún tipo de asociación que lo necesitara, se equivoca. Van a ir a parar a los bolsillos de la famosa productora que se ha atrevido a dar luz verde a tamaña barbaridad.
Como debe ser.
Os adjunto un fragmento de una de las piezas, 'Canon' de Johann Pachelbel.
[Imprescindible auriculares. Sé que no me vas a hacer caso, pero yo te avisé]

NOTA: La media está en cuatro minutos con lagrimeo incluido, si en ti provoca aún carcajadas más largas, se aceptan felicitaciones, halagos y cajas de cerveza en los comentarios. Ah, de Mahou.